El hombre identificado como Aldo Silva Peña, señalado por la Policía como presunto autor material del ataque, apareció en un video desde la clandestinidad y aseguró que Beller debía recibir un “susto” y que el supuesto objetivo principal era otra persona de nacionalidad argentina.
El caso por el ataque armado contra Nadia Beller suma una nueva versión después de que apareciera un video en el que Aldo Silva Peña, alias “el Juancho”, señalado por la Policía como presunto autor material del hecho, negó haber sido quien disparó contra la abogada y activista.
En el material difundido en las últimas horas, Silva Peña aseguró que Beller no era el objetivo principal del operativo. Según su relato, la instrucción era intimidarla, mientras que el supuesto propósito del ataque habría sido asesinar a otra persona de nacionalidad argentina.
“El objetivo principal, desde que se empezó esto, era no matar a esa señora. A esa señora había que pegarle un susto. El propósito era matar a otra persona”, afirmó.
El hombre también rechazó haber accionado el arma o conducido la motocicleta utilizada durante el ataque. Sostuvo que su participación se habría limitado a tareas de “logística” dentro del supuesto operativo.
Durante su declaración, mencionó a varias personas a través de sobrenombres. Identificó a un hombre como “Toño”, quien, según afirmó, trabajaría en la Gobernación de Cochabamba. También mencionó a otro sujeto al que llamó “Chino”, a quien atribuyó labores de seguimiento e inteligencia relacionadas con Beller.
Silva Peña relató además que habría acudido en dos oportunidades a Bulo Bulo. La primera, según su versión, para recibir teléfonos e información vinculada con el caso, y la segunda para recoger dinero y recibir nuevas instrucciones.
De acuerdo con el relato difundido, existirían otras personas involucradas en la presunta estructura. Silva Peña afirmó que debajo suyo se encontraban cuatro individuos, dos colombianos y dos brasileños, mientras que por encima habría tres personas que, según aseguró, fueron quienes pagaron y ordenaron el ataque.
El supuesto implicado también afirmó que la instrucción respecto a Beller era asustarla y no matarla, además de señalar que tampoco estaba previsto quitarle sus teléfonos.
Al final del video, Silva Peña pidió garantías para una eventual entrega a las autoridades. Dijo temer por su vida y aseguró que las personas que presuntamente lo contrataron tendrían poder e influencia política.
La aparición de este video introduce nuevos elementos en la investigación, aunque las afirmaciones de Silva Peña deberán ser verificadas por el Ministerio Público y la Policía. Hasta el momento, su versión no constituye por sí misma una prueba de los hechos que denuncia.
La investigación deberá establecer quiénes participaron en el ataque contra Beller, cuál era el verdadero objetivo del operativo y si existieron otras personas que financiaron o coordinaron la acción.








