La Alcaldía de La Paz ejecutó trabajos para estabilizar la estructura y contener los lixiviados. Se habilitó una celda provisional mientras se prepara una auditoría técnica.
Una celda del relleno sanitario de Sak’a Churu, en La Paz, presentó fisuras, desplazamientos del terreno y problemas con el drenaje de lixiviados, situación que obligó a la Alcaldía a activar un plan de contingencia para evitar un posible deslizamiento y afectación ambiental.
El alcalde César Dockweiler informó que equipos técnicos y maquinaria municipal trabajaron durante aproximadamente 48 horas para reforzar la estructura y controlar la salida de lixiviados, líquidos generados por la descomposición de residuos que pueden contener sustancias contaminantes.
Los trabajos incluyeron el reforzamiento de una de las paredes de la celda y la habilitación de un sistema de drenaje para conducir los lixiviados hacia la piscina de tratamiento.
La autoridad señaló que la celda debía tener una vida útil de hasta dos meses, pero presentó problemas de estabilidad antes de ese plazo. Según Dockweiler, la intervención permitió evitar una situación que también podía afectar el servicio de recolección de basura en la ciudad.
Como parte del plan de emergencia, el Gobierno Municipal habilitó además una celda provisional para garantizar la disposición de los residuos sólidos durante los próximos días.
La Alcaldía anunció una auditoría técnica para establecer las condiciones en las que fue entregado y administrado el relleno sanitario, luego de la conclusión del contrato con la empresa Colina.
Dockweiler también afirmó que Sak’a Churu habría operado sin licencia ambiental desde 2021 y anunció que las auditorías determinarán las responsabilidades correspondientes.
La autoridad adelantó que durante los próximos ocho meses el municipio asumirá la operación del relleno y que se prevé poner en marcha el próximo año el proyecto para instalar una planta de tratamiento de residuos sólidos.








