Dirigentes del transporte afirmaron que la falta de diésel y gasolina continúa afectando al sector y señalaron que, si el abastecimiento no mejora en el plazo anunciado por el Gobierno, asumirán medidas de presión. También aseguraron que sus demandas responden a una necesidad laboral y no política.
La dirigencia de los transportistas advirtió que podría activar movilizaciones si continúa el desabastecimiento de combustible, al considerar que la falta de diésel y gasolina impide el normal desarrollo de sus actividades.
El secretario ejecutivo de la Confederación de Choferes de Bolivia, Lucio Gómez, afirmó que la demanda del sector es de carácter social y está vinculada al abastecimiento de carburantes, por lo que aseguró que no responde a intereses políticos.
Por su parte, el dirigente Lucio Méndez indicó desde Oruro que los transportistas respetarán el plazo de 90 días establecido en el marco del estado de excepción para que el Gobierno regularice el suministro. Sin embargo, advirtió que, si no existen resultados, el sector retomará las medidas de presión.
Mientras tanto, la escasez de combustible se concentra con mayor intensidad en ciudades fuera del eje central del país. En Oruro, Potosí y Sucre, conductores reportan que las filas en los surtidores se prolongan durante varios días antes de lograr abastecerse.
Transportistas y usuarios también señalaron que las bajas temperaturas del invierno agravan la situación, ya que muchas personas permanecen durante horas o incluso días en los surtidores, algunas dentro de sus vehículos y otras a la intemperie, a la espera de cargar combustible.
El sector sostiene que, pese a que los bloqueos concluyeron el 22 de junio, la provisión de carburantes aún no se normaliza y asegura que el abastecimiento en varias regiones del país continúa siendo insuficiente.



