Transportistas denuncian “invasión” de rutas ilegales y exigen intervención inmediata del Gobierno.
Por segundo día consecutivo, choferes que operan en la ruta Oruro–Patacamaya mantienen un bloqueo en el sector de Parotani, un punto estratégico de conexión vial entre el oriente y el occidente del país, lo que ha generado un severo colapso en el tránsito nacional.
La medida de presión comenzó la madrugada del miércoles y fue retomada tras un breve cuarto intermedio durante la noche del martes. Los movilizados denuncian el ingreso de líneas de transporte consideradas ilegales en sus rutas de trabajo y exigen una respuesta inmediata del Gobierno.
Como consecuencia del bloqueo, decenas de buses y camiones permanecen detenidos en ambos sentidos de la vía, mientras que pasajeros se ven obligados a caminar largas distancias para realizar transbordos y continuar sus viajes.
El punto de conflicto, Parotani, ubicado en el departamento de Cochabamba, es un eje clave en la carretera que conecta Santa Cruz con La Paz, por lo que la interrupción ha afectado directamente la circulación interdepartamental.
Ante la situación, la terminal de buses de Cochabamba determinó suspender temporalmente las salidas hacia Oruro y La Paz, generando reprogramaciones y retrasos en el transporte de pasajeros.
Los transportistas denuncian un supuesto “avasallamiento de rutas” por parte de operadores que, según afirman, trabajan sin autorización desde Patacamaya hacia Cochabamba. Señalan que este problema ha sido expuesto anteriormente a las autoridades sin obtener soluciones concretas.
El sector exige la intervención del Ministerio de Obras Públicas, Servicios y Vivienda para regular el transporte y resolver el conflicto, mientras hasta el momento no se ha emitido una posición oficial del Gobierno ni de autoridades departamentales.


