Transportistas exigen resarcimiento por daños a sus vehículos y denuncian pérdidas por las filas en surtidores y los bloqueos.

Las movilizaciones continúan este martes en La Paz, esta vez protagonizadas por conductores del transporte público que reclaman por la calidad de la gasolina, el incumplimiento de acuerdos y los problemas en el suministro de carburantes.

Desde hace más de dos semanas se registran largas filas en estaciones de servicio de La Paz y El Alto, mientras Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) enfrenta dificultades para abastecer de gasolina y diésel a los surtidores.

La situación afectó a miles de ciudadanos, muchos de los cuales tuvieron que caminar desde las laderas y la zona Sur hasta el centro paceño debido a los cortes de vías y la reducción del servicio de transporte público.

Entre los puntos de protesta se encuentran la calle 17 de Obrajes, la zona de la Cervecería y el Cruce de Villas, además de otros sectores de la ciudad. Ante la falta de micros y minibuses, el sistema de Mi Teleférico se convirtió en la principal alternativa de transporte, aunque las estaciones también registraron largas filas.

El Sindicato Mixto de Transporte Litoral convocó a una marcha para exigir “calidad de la gasolina, pago inmediato de los resarcimientos por los motores dañados y el cumplimiento de las actas firmadas con las autoridades de Gobierno”.

El sector denunció además que los bloqueos impulsados por grupos que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz redujeron considerablemente sus operaciones e ingresos diarios.

“Convocamos a los socios, propietarios y asalariados de los grupos de micros, minibuses y trufis a la gran marcha a realizarse este 26 de mayo”, señala el pronunciamiento del sector.

Por su parte, el sindicato de transporte Señor de Mayo anunció el repliegue de sus unidades desde este martes debido a las extensas filas para cargar gasolina y los daños sufridos por algunos vehículos durante recientes movilizaciones.

“En el ampliado con los jefes de grupo se ha determinado el repliegue inmediato de nuestras unidades a partir de mañana, en rechazo a la mala gasolina y por el daño a nuestras unidades por rotura de vidrios. Nuestros compañeros siguen durmiendo en los surtidores”, afirmó el dirigente Marco Antonio Ramos.

En un comunicado difundido este martes, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos informó que, pese a contar con más de 1.600 cisternas en ruta hacia la planta de Senkata, los bloqueos en los accesos al departamento de La Paz impiden el ingreso normal de combustible.

La estatal indicó que se aplicaron medidas operativas temporales para optimizar la distribución y garantizar el abastecimiento disponible a la población.