Dirigencia asegura que el diálogo con el Gobierno puede darse, pero en medio de la protesta.

El paro del transporte federado en Bolivia comenzará este martes sin posibilidad de suspensión, pese a la convocatoria al diálogo realizada por el Gobierno de Rodrigo Paz.

El dirigente de la Confederación de Choferes de Bolivia, Víctor Tarqui, afirmó que la medida fue definida en un ampliado nacional y que ningún dirigente puede revertirla. El paro será de 24 horas en una primera fase, con la posibilidad de escalar a 48 horas o incluso a una medida indefinida si no hay respuestas a sus demandas.

“El paro tiene que ser contundente”, sostuvo Tarqui, al confirmar que la protesta arrancará desde las cero horas del martes con alcance nacional.

El sector exige soluciones al abastecimiento y calidad del combustible, compensaciones por los daños ocasionados a vehículos por la gasolina defectuosa y mejoras en la red vial del país. Según los transportistas, las mesas de diálogo previas no han dado resultados concretos.

Desde el Ejecutivo, el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, reiteró la invitación a reunirse este lunes, mientras que el presidente Paz aseguró que su administración está abierta al diálogo “24/7” para evitar mayores perjuicios a la población.

Sin embargo, los choferes dejaron claro que, aunque asistirán a cualquier convocatoria, la medida de presión no será levantada.

El paro se perfila como parte de una semana marcada por la conflictividad social, que también incluye movilizaciones de la Central Obrera Boliviana y marchas de sectores indígenas y campesinos hacia la sede de Gobierno.

Las protestas del transporte suelen traducirse en bloqueos de calles y avenidas con buses, minibuses y otros vehículos, afectando la circulación y obligando a la población a buscar alternativas para movilizarse.