El Legislativo rechazó el veto de Lula y abre la puerta a una salida anticipada del expresidente condenado. La decisión se da a cinco meses de unas elecciones marcadas por alta polarización política.

El Congreso de Brasil aprobó este jueves una ley que reduce las penas por delitos vinculados al intento de golpe de Estado, beneficiando al expresidente Jair Bolsonaro y a cientos de sus seguidores condenados por estos hechos.

La medida fue posible luego de que diputados y senadores rechazaran el veto impuesto por el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, en una votación que evidenció el peso de la derecha y sectores de centro en el Parlamento.

Con esta decisión, se modifican aspectos clave del régimen penal, como la imposibilidad de acumular condenas por delitos similares y la aceleración del acceso a regímenes menos restrictivos, lo que podría permitir que Bolsonaro deje la cárcel en un plazo estimado de entre dos y cuatro años.

El exmandatario fue condenado a 27 años de prisión por la Corte Suprema, acusado de liderar un intento de golpe tras perder las elecciones de 2022. La crisis derivó en los hechos del Ataque a las instituciones en Brasilia del 8 de enero de 2023, cuando miles de sus seguidores irrumpieron en sedes del Congreso, el Supremo y la Presidencia.

Durante el debate legislativo, el senador Sérgio Moro defendió la reducción de penas, calificándola como una medida de justicia frente a lo que consideró condenas excesivas. En contraste, la diputada Gleisi Hoffmann advirtió que la norma debilita la democracia al minimizar la gravedad de los hechos.

La aprobación de esta ley representa un revés político para Lula, cuyo gobierno enfrenta dificultades en un Congreso dominado por la oposición, a pocos meses de unas elecciones en las que el escenario se perfila altamente competitivo, con la posible candidatura de Flávio Bolsonaro, hijo del exmandatario.