La postura de la Central Obrera Boliviana (COB) comienza a mostrar señales de desgaste. A 41 días de bloqueos y movilizaciones, dirigentes departamentales piden abrir espacios de diálogo con el Gobierno y cuestionan decisiones asumidas por la dirigencia nacional sin consulta previa a las bases.

El ejecutivo de la COD de Chuquisaca, Marcelo Torres, aseguró que la exigencia de renuncia del presidente Rodrigo Paz no formaba parte del pliego petitorio original y afirmó que esa determinación fue asumida por el máximo dirigente de la COB, Mario Argollo, sin consenso con las organizaciones regionales.

Torres sostuvo que las centrales departamentales impulsan una reunión con el Comité Ejecutivo Nacional para exponer la posición de las bases y buscar una salida concertada al conflicto. “La gente de a pie está sufriendo”, señaló al insistir en que el diálogo es la única alternativa para superar la crisis.

El pronunciamiento se suma al de la COD Cochabamba, que propuso un cuarto intermedio humanitario para facilitar conversaciones entre el Ejecutivo y los sectores movilizados. Asimismo, otros dirigentes reconocieron el desgaste de las medidas de presión y plantearon evaluar cualquier propuesta de diálogo que presente el Gobierno.

Aunque la demanda de renuncia presidencial continúa vigente en algunos sectores, las voces que apuestan por una salida negociada ganan terreno dentro del movimiento sindical.