Tarija cumple dos días de paro, protestas se activan en Santa Cruz y en La Paz advierten con nuevas medidas por carburantes de mala calidad.

El conflicto por la calidad del combustible se intensifica en el país y amenaza con escalar a nivel nacional. Mientras Tarija cumple su segundo día de paro y bloqueo departamental, en los valles de Santa Cruz comenzaron nuevas protestas, y en La Paz los transportistas advierten con retomar medidas de presión.

El eje del reclamo es el mismo: combustible de mala calidad, daños en motorizados y el deterioro de las carreteras. En Tarija, los bloqueos han interrumpido el tránsito de carga y pasajeros, incluso en rutas internacionales hacia Argentina, generando un impacto económico significativo.

El dirigente Luis Casso informó que un primer acercamiento con la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) no logró acuerdos, y exigió la presencia de la presidenta de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Claudia Cronenbold, para que explique la situación.

En paralelo, mototaxistas y transportistas en los valles cruceños instalaron bloqueos en rutas estratégicas que conectan oriente y occidente, exigiendo combustible de calidad y el resarcimiento total por las reparaciones de sus vehículos.

Las protestas se producen pese a que YPFB reportó compensaciones económicas a más de 6.000 propietarios afectados; sin embargo, los transportistas aseguran que estos montos no cubren los daños reales.

En La Paz, el dirigente Víctor Tarqui advirtió que el sector está al límite y no descarta nuevas movilizaciones. “Ya no podemos aguantar”, afirmó, en referencia a los problemas persistentes tanto por la calidad del combustible como por su escasez.

Aunque el Gobierno sostiene que actualmente se distribuyen carburantes que cumplen estándares, tras haber admitido en febrero la venta de gasolina “desestabilizada”, los reportes de fallas mecánicas continúan.

Hasta ahora, Claudia Cronenbold no se ha pronunciado sobre la situación, mientras que el ministro de Hidrocarburos, Sergio Medinaceli, evitó referirse al tema, señalando que se encuentra enfocado en la elaboración de una nueva ley sectorial.

El país enfrenta así una segunda oleada de conflictos por combustible en lo que va del año, con un escenario marcado por bloqueos, advertencias de paro nacional y creciente presión sobre las autoridades para dar una solución definitiva.