El nuevo presidente interino de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, Sebastián Daroca, asumió el cargo con el compromiso de garantizar el abastecimiento de carburantes y mantener la estabilidad de precios, en un contexto marcado por fuertes cuestionamientos al Gobierno.
Durante su posesión, Daroca aseguró que su gestión estará centrada en resolver los problemas estructurales de la estatal, con énfasis en la provisión y calidad de la gasolina y el diésel. “Mi prioridad será solucionar del todo el problema de la gasolina desestabilizada, garantizar la calidad de los carburantes y asegurar la provisión”, afirmó.
El anuncio llega en un momento crítico, tras denuncias por la comercialización de combustible de baja calidad que habría provocado daños a miles de motorizados en el país, lo que desató protestas, paros y bloqueos, especialmente del sector transporte.
En paralelo, la escasez de diésel en los últimos días generó nuevas movilizaciones en distintas ciudades, donde usuarios bloquearon vías en reclamo por la falta de suministro.
Ante este escenario, el titular de YPFB reconoció la complejidad de la coyuntura económica. “Vivimos momentos de incertidumbre que afectan a las familias y a la economía”, sostuvo.
Como parte de sus primeras medidas, anunció la implementación de un sistema integral de control de calidad en toda la cadena de distribución, desde la importación hasta la entrega en surtidores, con el objetivo de garantizar combustibles en condiciones óptimas.
Asimismo, comprometió acelerar el pago de resarcimientos a los afectados por la gasolina defectuosa y aseguró que su gestión estará guiada por la transparencia y la rendición de cuentas.
El desafío de Daroca será responder a una creciente presión social en torno al abastecimiento, la calidad del combustible y la estabilidad del mercado energético en Bolivia.


