El alcalde de La Paz, César Dockweiler, anunció el fortalecimiento de las labores de recolección de residuos mediante brigadas municipales y dispuso auditorías al contrato con la empresa de aseo urbano y a los mecanismos de supervisión del servicio, tras detectar posibles irregularidades.
La autoridad informó que cinco brigadas conformadas por funcionarios municipales fueron desplegadas para apoyar la limpieza de la ciudad durante la emergencia. Según explicó, entre miércoles y jueves lograron recolectar entre 25 y 30 toneladas de basura, una cantidad que calificó como insuficiente frente a las aproximadamente 600 toneladas de residuos que genera diariamente la urbe paceña.
Ante esta situación, Dockweiler pidió la colaboración de la ciudadanía mediante la separación de residuos en origen. Recomendó que los desechos orgánicos sean depositados en bolsas cerradas, mientras que los materiales reciclables serán recogidos posteriormente por vehículos especializados.
Auditorías al contrato y al sistema de regulación
El alcalde anunció una auditoría integral al contrato suscrito con la empresa encargada del recojo de basura, así como una revisión al trabajo del Sistema de Regulación Municipal (Siremu), entidad responsable de fiscalizar los servicios municipales.
Además, informó que se iniciarán procesos administrativos contra funcionarios vinculados a la supervisión del contrato.
Durante una evaluación preliminar, la Alcaldía identificó presuntas irregularidades relacionadas con sanciones económicas aplicadas a la empresa que, según la autoridad, no habrían sido ejecutadas.
“Se había multado a la empresa hace 15 meses porque no había cumplido con su contrato, pero no pagó absolutamente nada”, afirmó Dockweiler.
Cuestionan controles de fiscalización
La autoridad también observó la forma en que se realizaban las inspecciones al servicio de aseo urbano. Según indicó, algunos inspectores verificaban el cumplimiento del recorrido siguiendo a los camiones recolectores una vez que estos ya habían retirado los residuos.
“Descubrimos que los inspectores iban a verificar si se había recogido o no la basura detrás del camión basurero. Es decir, recogía la empresa la basura y el inspector iba detrás”, señaló.
Participación vecinal en el control
Como parte de las medidas para fortalecer la fiscalización, la Alcaldía habilitará mecanismos para que los vecinos reporten puntos críticos de acumulación de basura mediante fotografías y ubicación georreferenciada, con el objetivo de mejorar el monitoreo del servicio y acelerar la atención de denuncias.
Sin decisión sobre una rescisión contractual
Dockweiler aclaró que el Gobierno Municipal no ha planteado la rescisión del contrato con la empresa encargada del servicio. Sin embargo, indicó que representantes de la concesionaria expresaron verbalmente la posibilidad de dejar la operación, aunque hasta el momento no existe una comunicación oficial por escrito.
Las auditorías anunciadas buscarán establecer responsabilidades, verificar el cumplimiento de las obligaciones contractuales y determinar si existieron fallas en la supervisión del servicio de recolección de residuos en la ciudad.

