Juan Pablo Velasco plantea una pausa administrativa, reestructuración estatal y un nuevo censo para encarar la crisis financiera departamental.

El gobernador electo de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, lanzó un diagnóstico crítico sobre la situación de la Gobernación, que según afirmó enfrenta un déficit que podría alcanzar los Bs 600 millones, calificando el estado actual como “prácticamente en bancarrota”.

Ante este escenario, anunció que una de sus primeras medidas será impulsar una “pausa administrativa”, con el objetivo de frenar decisiones que comprometan aún más las finanzas antes de su posesión. “No se puede seguir tomando decisiones estructurales cuando estamos a días de asumir”, sostuvo.

Velasco informó que ya se conformó una comisión de transición encabezada por Paola Aguirre, junto a equipos técnicos que trabajan en la recopilación de información clave como estados financieros, deuda y estructura institucional, para definir una reestructuración desde el inicio de su gestión.

Respecto a la administración saliente, encabezada por Luis Fernando Camacho, señaló que no hubo contacto directo más allá de comunicaciones formales, aunque remarcó que la prioridad es garantizar una transición ordenada y transparente.

En el plano estructural, Velasco insistió en la necesidad de un nuevo pacto fiscal que redistribuya los recursos entre el nivel central y las regiones bajo un esquema 50/50. Argumentó que actualmente el Gobierno central concentra cerca del 87% de la recaudación, lo que a su juicio hace inviables a las gobernaciones.

“Con una decisión política podríamos duplicar el presupuesto administrable”, afirmó, señalando que los recursos adicionales se destinarían principalmente a salud e infraestructura vial, sectores que considera críticos en el departamento.

También anticipó una reestructuración del aparato institucional, orientada a reducir costos y mejorar la eficiencia. Aunque descartó despidos masivos, planteó la conformación de equipos más pequeños y técnicos, con énfasis en profesionalización, inclusión y modernización de la gestión pública.

Finalmente, subrayó la urgencia de realizar un nuevo censo nacional, argumentando que los datos actuales no reflejan el crecimiento poblacional de Santa Cruz. Según dijo, una actualización incluso con apoyo tecnológico es clave para una adecuada planificación y asignación de recursos.

Velasco concluyó que, tras el proceso electoral, el desafío principal será responder a la confianza ciudadana con medidas concretas que permitan revertir la crisis financiera y encaminar el desarrollo del departamento.