El expresidente asegura que su exministro rechazó un acuerdo previo, mientras el litigio se resolvió por la forma de implementación y no por la nacionalización en sí.
El expresidente Evo Morales deslindó responsabilidades en el fallo internacional que obliga a Bolivia a pagar más de 100 millones de dólares al Banco Bilbao Vizcaya Argentaria y apuntó directamente a su entonces ministro de Economía, Luis Arce, por no haber alcanzado un acuerdo previo.
Morales afirmó que, durante su gestión, la entidad financiera habría solicitado entre 4 y 5 millones de dólares para resolver el conflicto, pero según su versión Arce rechazó esa opción y optó por enfrentar el proceso judicial. “Le dijimos a Lucho: hay que arreglar, hay que pagárselo. Eso no quiso”, sostuvo.
Sin embargo, reportes internacionales precisan que la demanda no se centró en la nacionalización del sistema de pensiones, ejecutada en 2010, sino en la forma en que se implementó el proceso y las demoras en el traspaso hacia la Gestora Pública, lo que habría generado perjuicios a la empresa.
El caso fue resuelto en última instancia por el Tribunal Supremo de los Países Bajos, que rechazó los recursos del Estado boliviano y ratificó el laudo arbitral emitido en 2022 por el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones.
El litigio se originó tras la nacionalización del sistema de pensiones, que pasó de manos de administradoras privadas como Previsión vinculada al BBVA a la estatal Gestora Pública, que asumió plenamente la administración en 2023.
Las declaraciones de Morales se producen en medio de su distanciamiento político con Arce, con quien gobernó durante más de una década. El caso reabre el debate sobre las decisiones económicas adoptadas durante ese periodo y sus consecuencias jurídicas a nivel internacional.


