El expresidente afirmó que participará en la coordinación de acciones y cuestionó los operativos realizados en medio del conflicto.
El expresidente Evo Morales reconoció su participación en la movilización que se desarrolla contra el gobierno de Rodrigo Paz y anunció la realización de una reunión de planificación, en la que, según afirmó, se definirá cómo “resistir” ante lo que considera una escalada de acciones contra sectores afines a su organización.
Durante la emisión de su programa dominical en Kawsachun Coca, Morales hizo referencia a información relacionada con posibles movimientos de fuerzas de seguridad en distintas regiones y señaló que se encuentran en estado de alerta.
“Hoy día tenemos una reunión de planificación y vamos a resistir, porque ya es exagerada provocación, una agresión directa”, manifestó el exmandatario al comentar la situación que atraviesan sus sectores de apoyo.
Morales sostuvo además que la movilización contra el Gobierno es una medida que considera legítima y denunció presuntas afectaciones a servicios básicos en la región del Chapare.
Las declaraciones fueron realizadas mientras analizaba el operativo efectuado el pasado fin de semana en el municipio cruceño de San Julián, escenario de enfrentamientos que dejaron varios heridos y derivaron en procesos judiciales contra algunas personas aprehendidas.
Por su parte, el presidente Rodrigo Paz se refirió al tema durante el acto de promulgación de la Ley de Regulación de Estados de Excepción. La autoridad señaló que Morales habría instado a reforzar las movilizaciones en San Julián y cuestionó la presencia de personas provenientes del Chapare en distintos puntos de protesta.
Asimismo, el mandatario reiteró sus denuncias sobre la presunta participación de grupos vinculados al narcotráfico en hechos de violencia registrados durante los conflictos y aseguró que el Estado hará cumplir la Constitución y las leyes vigentes.
Las movilizaciones y bloqueos continúan en varias regiones del país, mientras el Gobierno y los sectores movilizados mantienen posiciones contrapuestas respecto a la crisis política y social que atraviesa Bolivia.

