Jorge Santistevan, secretario de Seguridad Ciudadana de la Gobernación de Santa Cruz
El secretario de Seguridad Ciudadana, Jorge Santistevan, explicó que la explosión ocurrida en Viacha fue una detonación de gran poder, con una onda expansiva que alcanzó un kilómetro a la redonda. Señaló que el origen estaría en la presencia de pólvora negra, granadas, municiones de guerra e incluso nitroglicerina, lo que habría potenciado la magnitud del desastre.
Según Santistevan, los soldados intentaron apagar el fuego dentro del almacén con agua, cuando en realidad debían emplear químicos como espuma o extintores. Esa acción habría provocado una segunda explosión. Advirtió que se debe investigar si se cumplieron los protocolos de seguridad, ya que en estos espacios se debe ingresar con ropa de algodón y sin encendedores ni fósforos.
El funcionario recordó que cada unidad militar tiene características propias y cuenta con armamento y municiones de artillería y morteros, siendo estas últimas las más letales y las que habrían provocado el desastre. Criticó que las Fuerzas Armadas están debilitadas institucionalmente y que no cuentan con presupuestos suficientes para construir nuevos cuarteles.
Finalmente, señaló que los ministros de Defensa debieron ordenar la destrucción del material caducado y cuestionó por qué se trasladó armamento incompatible con el regimiento. “Las exautoridades del Ministerio de Defensa podrían tener responsabilidades en este caso, y habrá que esperar si los fiscales los convocan para esclarecer la compra y el manejo de este material”, afirmó.







