El hombre de 25 años aprehendido en Caranavi por un caso de material de abuso sexual infantil (MASI) no solo distribuía este contenido a través de redes sociales, sino que también producía videos con niñas y adolescentes de esa población y de otras localidades cercanas, informó la jefa nacional de la División de Trata y Tráfico de Personas, Gaby Coca.

Según la autoridad, el investigado administraba 18 grupos en plataformas como WhatsApp y Telegram, donde comercializaba material de abuso sexual infantil. Las investigaciones establecieron además que él mismo generaba parte de ese contenido, aprovechando su entorno laboral y familiar para captar a las víctimas.

El caso salió a la luz tras un operativo ejecutado en Caranavi, donde se realizaron allanamientos en el domicilio del sospechoso, un punto de internet y una tienda de electrodomésticos. En los inmuebles se recolectaron elementos que fortalecen la investigación.

El fiscal general del Estado, Roger Mariaca, informó que el operativo fue el resultado de seis meses de trabajo investigativo, iniciado a partir de una alerta emitida desde Francia. La intervención contó con la participación de la Fiscalía General del Estado, Interpol Francia, la Policía Federal de Brasil, Interpol Bolivia y la Policía Boliviana.

Las autoridades también investigan a las personas que habrían adquirido el material ilícito, recordando que la normativa boliviana sanciona tanto la producción y comercialización como el consumo de material de abuso sexual infantil