Movilizados rechazan acuerdos del Gobierno y mantienen exigencia de abrogar norma sobre conversión de la propiedad rural.

Un nuevo intento de negociación entre una comisión del Gobierno y sectores movilizados terminó sin acuerdo, por lo que la marcha hacia La Paz continúa avanzando con sus principales demandas aún sin respuesta.

La protesta exige la anulación de la ley que permite la conversión de la pequeña propiedad en mediana, además del desconocimiento de acuerdos parciales que el Ejecutivo asegura haber firmado con algunos grupos en conflicto.

El diálogo más reciente se desarrolló en la comunidad Nuevo Horizonte, ubicada entre Rurrenabaque y Yucumo, en el departamento del Beni, donde representantes de ambas partes intentaron retomar la negociación en un ambiente de alta tensión.

El dirigente Faifer Cuajara señaló durante el encuentro que los movilizados están dispuestos a dialogar, pero bajo condiciones de voluntad política real por parte del Gobierno.

Desde el Ejecutivo, una comisión integrada por los viceministros Hormando Vaca Díez, Karel Rivero y Hernán Paredes, además del director del INRA INRA Bolivia, permanece en la zona intentando encauzar el diálogo.

La movilización partió el 8 de abril desde El Sena, en Pando, y ha ido sumando participantes en su recorrido por el oriente boliviano, desplazándose actualmente por el departamento del Beni. El mismo día del inicio de la marcha, el presidente Rodrigo Paz Pereira promulgó la norma cuestionada en un acto público en Santa Cruz.

Según el Gobierno, la ley no afecta la propiedad indígena ni comunitaria y busca facilitar el acceso a crédito mediante la reclasificación voluntaria de tierras. Sin embargo, los sectores movilizados rechazan esta interpretación y denuncian impactos directos sobre sus derechos territoriales.

Durante las conversaciones en Rurrenabaque, el Ejecutivo informó sobre supuestos acuerdos con algunos participantes, situación que fue negada por la dirigencia, que exige la retractación pública de dichos documentos.

La marcha cumple ya ocho días de recorrido, con signos de desgaste físico entre los movilizados, que avanzan bajo condiciones climáticas adversas y ahora enfrentan el ingreso a zonas de mayor altitud y temperaturas más bajas.

Por el momento no existe una nueva fecha de negociación confirmada, aunque el Gobierno mantiene abierta la posibilidad de retomar el diálogo en las próximas horas.