El proyecto plantea recortes a entidades deficitarias y agilizar la ejecución presupuestaria en gobernaciones y alcaldías.
El Gobierno anunció una reformulación del Presupuesto General del Estado (PGE) 2026 con un paquete de medidas orientadas a mejorar la eficiencia del gasto público, que incluye la evaluación e incluso el cierre de empresas estatales con bajo rendimiento.
El ministro de Economía, José Gabriel Espinosa Yáñez, informó que el proyecto será remitido a la Asamblea Legislativa e incorpora reformas estructurales para modernizar la gestión estatal y reducir trabas administrativas.
Uno de los puntos centrales es la revisión integral de las empresas públicas. La propuesta otorga a la Oficina de Fortalecimiento de Empresas Públicas (OFEP) un plazo de 90 días para evaluar su desempeño y determinar el cierre de aquellas que no cumplan criterios de sostenibilidad.
Según datos oficiales, estas empresas generan actualmente un déficit superior a los 1.800 millones de bolivianos, lo que ha encendido alertas sobre su impacto en las finanzas públicas.
El proyecto también apunta a fortalecer la gestión de los gobiernos subnacionales. Se prevé reducir los tiempos para realizar modificaciones presupuestarias que actualmente pueden demorar hasta 45 días a un rango de entre 0 y 15 días, con el objetivo de agilizar la ejecución de recursos en alcaldías y gobernaciones.
Desde el Ejecutivo se sostiene que estos cambios buscan corregir distorsiones detectadas en el presupuesto vigente, además de reorientar el gasto hacia áreas sociales prioritarias.
La reformulación del PGE 2026 se presenta en un contexto de presión sobre las finanzas estatales, con el objetivo de lograr un mayor equilibrio fiscal y mejorar la transparencia en la administración de los recursos públicos.


