El Ejecutivo convoca a un diálogo nacional este sábado con actores políticos y sociales.

El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, afirmó que Bolivia atraviesa un momento decisivo para redefinir su rumbo, por lo que considera imprescindible construir una gobernabilidad no solo desde el ámbito político, sino también en las calles, con el fin de encaminar las reformas del Estado y reducir la conflictividad social.

En un artículo de opinión, la autoridad sostuvo que la administración del presidente Rodrigo Paz busca dejar atrás un modelo económico centrado en el Estado que estuvo vigente durante casi dos décadas, para dar paso a uno orientado a la inversión privada y al mercado, acompañado de una política exterior más pragmática.

En ese contexto, el Gobierno convocó para este sábado a un diálogo nacional que reunirá a gobernadores, alcaldes, legisladores, líderes políticos y representantes de organizaciones sociales. El objetivo es socializar los cambios estructurales en sectores estratégicos y construir consensos para su implementación.

Lupo explicó que la gobernabilidad debe articularse con los distintos niveles del Estado, especialmente con autoridades subnacionales recientemente posesionadas, en un escenario político fragmentado donde según dijo no existe una sola fuerza que concentre el poder.

Asimismo, remarcó la necesidad de consolidar esa gobernabilidad en las calles, en referencia a los recientes conflictos sociales, bloqueos y paros. Señaló que, si bien algunas movilizaciones responden a demandas legítimas, otras buscan frenar los cambios estructurales.

En las últimas semanas, el país registró medidas de presión como el paro del sector del transporte por el abastecimiento y la calidad de los combustibles, además de protestas impulsadas por la Central Obrera Boliviana (COB), aunque con bajo nivel de acatamiento.

“El país tiene hoy condiciones para una nueva etapa de desarrollo, pero no depende solo del Gobierno, sino de la capacidad colectiva de evitar las ‘trancas’ y avanzar en acuerdos”, enfatizó Lupo.

El encuentro nacional previsto para este fin de semana será clave para medir el respaldo político y social a las reformas que impulsa el Ejecutivo.