La medida afecta a más de 60 trabajadores acreditados y genera críticas por posible vulneración a la libertad de expresión

El Gobierno del libertario Javier Milei dispuso el cierre de la Sala de Periodistas en la Casa Rosada y la prohibición total de ingreso a los trabajadores de prensa acreditados, en una decisión que entró en vigor el 23 de abril de 2026.

La medida se ejecutó mediante la desactivación del sistema de acceso biométrico, lo que dejó sin ingreso a más de 60 cronistas de medios nacionales e internacionales, quienes realizaban cobertura permanente en la sede de Gobierno.

Desde el Ejecutivo, la decisión fue justificada bajo argumentos de “seguridad nacional”, tras un informe periodístico que habría involucrado el uso de grabaciones ocultas dentro del edificio. Sin embargo, distintos sectores consideran que se trata de una restricción directa al trabajo de la prensa y una forma de limitar el control público sobre la gestión estatal.

El cierre de este espacio marca un hecho inédito en las últimas décadas, ya que ningún gobierno democrático reciente había restringido de forma total el acceso físico de periodistas a la Casa de Gobierno.

Organizaciones vinculadas a la comunicación y la prensa manifestaron su preocupación por el impacto en la libertad de expresión, advirtiendo que la medida podría generar un cerco informativo y reducir la posibilidad de cobertura directa de los hechos.

Con esta decisión, el acceso a la información oficial queda limitado a los canales institucionales del Gobierno, en un contexto de creciente tensión entre el poder político y los medios de comunicación.