El ministro de Economía, Christian Morales, afirmó que la reducción de subvenciones se concentra en los carburantes y anunció medidas de protección social e incremento salarial para 2027.
El Gobierno defendió ante la Comisión de Planificación de Diputados el acuerdo de financiamiento con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y descartó que el ajuste contemple retirar los subsidios al agua o la electricidad.
El ministro de Economía, Christian Morales, explicó que la política de subvenciones se concentra en los hidrocarburos y justificó su reducción señalando que una parte del combustible subsidiado sale del país mediante contrabando. También indicó que el Ejecutivo busca modificar progresivamente la matriz energética para disminuir la dependencia del gas.
Ante las observaciones sobre un eventual congelamiento salarial, Morales aseguró que la medida no se extenderá a las siguientes gestiones y anticipó que para 2027 se prevé un incremento de salarios. Añadió que el Gobierno prepara mecanismos de protección para los sectores vulnerables, entre ellos medidas similares al denominado Bono Pepe.
El acuerdo con el FMI contempla un financiamiento de aproximadamente $us 1.900 millones mediante la Facilidad del Servicio Ampliado, con un plazo de 36 meses. Según el Gobierno, los recursos estarán destinados a fortalecer las Reservas Internacionales Netas (RIN) y estabilizar la balanza de pagos, y no al pago de salarios, aguinaldos o gasto corriente.
El viceministro del Tesoro y Crédito Público, Óscar Navarro, advirtió que rechazar el financiamiento obligaría a recurrir a mayores niveles de financiamiento del Banco Central, con posibles efectos sobre la inflación. Tras casi seis horas de debate, la Comisión de Planificación aprobó el crédito y lo remitió al pleno de Diputados para su tratamiento.
El financiamiento deberá posteriormente ser considerado por el Senado. El Gobierno prevé que el primer desembolso pueda concretarse aproximadamente dos semanas después de su aprobación en la Asamblea Legislativa.



