COB, maestros, indígenas y choferes activan protestas simultáneas en distintos puntos del país.

El gobierno del presidente Rodrigo Paz atraviesa un escenario de alta conflictividad social debido a movilizaciones impulsadas por al menos cuatro sectores: la Central Obrera Boliviana (COB), el magisterio, organizaciones indígenas y campesinas, y el transporte sindicalizado. Las medidas incluyen marchas, bloqueos, un cabildo nacional y un paro escalonado previsto para la próxima semana.

La COB lidera una de las principales acciones con la convocatoria a un cabildo nacional este 1 de mayo en la ciudad de El Alto, donde se definirá la línea política del sector ante la falta de acuerdos con el Ejecutivo. Entre sus principales demandas está el incremento salarial del 20%, además de cuestionamientos a la respuesta gubernamental a su pliego petitorio.

En paralelo, la Confederación de Choferes de Bolivia anunció un paro escalonado desde el martes 5 de mayo. El sector exige soluciones al abastecimiento de combustible, denuncia daños en vehículos por la denominada “gasolina basura” y demanda mejoras en la infraestructura vial. También rechaza cualquier intento de privatización de YPFB.

Por su parte, una marcha indígena y campesina que partió desde Pando el pasado 8 de abril continúa avanzando hacia La Paz. Los movilizados exigen la anulación de normas que permiten la conversión de la pequeña propiedad agraria en mediana propiedad. Aunque el Gobierno asegura que parte de los marchistas aceptó el diálogo, otro grupo mantiene la protesta.

A estas movilizaciones se suma el magisterio, que también se dirige hacia la sede de Gobierno en demanda de un incremento salarial. Los docentes buscan unirse al cabildo convocado por la COB, reforzando la presión sobre el Ejecutivo.

En este contexto, el Gobierno intentó abrir espacios de diálogo, como una mesa tripartita con participación del sector privado, pero la propuesta fue rechazada por la COB, que considera tardía la convocatoria. Mientras tanto, las protestas continúan en ascenso, configurando un escenario de tensión social que podría intensificarse en los próximos días.