El viceministro de Régimen Interior, Hernán Paredes, reconoció que la norma que eleva el precio del diésel para grandes consumidores no cumplió el objetivo previsto y genera dificultades.
El Gobierno analiza dejar sin efecto, modificar o abrogar el Decreto Supremo 5676, que establece un precio diferenciado del diésel para grandes consumidores, debido a problemas registrados durante su aplicación.
El viceministro de Régimen Interior y Policía, Hernán Paredes, informó este martes que llevó esta situación al Gabinete y que existe consenso en que la norma no puede mantenerse en las actuales condiciones.
Paredes hizo las declaraciones durante una reunión con dirigentes de los interculturales en Yapacaní, Santa Cruz, donde se instaló el debate sobre el decreto ante el anuncio de medidas de presión contra la norma.
Según la autoridad, el objetivo del decreto era que los grandes consumidores importaran su propio combustible, mientras se garantizaba diésel subvencionado para los pequeños productores. Sin embargo, sostuvo que ese propósito no se alcanzó.
“Está generando muchos problemas en su aplicación”, afirmó Paredes, quien señaló que el Gabinete considera como alternativas derogar, abrogar o modificar la disposición.
La aplicación del Decreto 5676 generó rechazo entre sectores productivos, que cuestionan el incremento del costo del diésel para los grandes consumidores y advierten sobre sus efectos en la actividad económica.








