El Gobierno proyecta para la gestión 2026 un déficit fiscal del 9% del Producto Interno Bruto (PIB) y una inflación en torno al 14%, según los datos incluidos en el Presupuesto General del Estado (PGE) reformulado, informó el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza.
La autoridad explicó que estas cifras responden a un enfoque “conservador”, orientado a reflejar una planificación más realista frente a los desbalances registrados en la economía en la anterior gestión.
“Estamos haciendo una reducción de un tercio de ese déficit fiscal (…) estamos hablando de un déficit del 9% en un escenario muy conservador”, sostuvo Espinoza, al señalar que el presupuesto heredado contemplaba un déficit cercano al 15%.
De acuerdo con datos oficiales, Bolivia cerró 2025 con un déficit fiscal del 12,2% del PIB, impulsado principalmente por la caída de ingresos provenientes del sector hidrocarburífero y el incremento del endeudamiento.
En cuanto a la inflación, el Ejecutivo prevé una tasa cercana al 14%, lo que representaría una reducción significativa respecto a 2025, cuando superó el 20%. No obstante, en la presentación oficial se consignó una cifra más precisa de 14,94%.
Sobre el crecimiento económico, Espinoza indicó que la proyección se sitúa ligeramente por debajo del 1%, aunque admitió que los datos más recientes permiten prever una mejora en ese indicador.
“Esto implica un ejercicio de responsabilidad fiscal”, remarcó la autoridad.
El ministro también confirmó que el PGE reformulado, que asciende a aproximadamente Bs 390.000 millones, será remitido a la Asamblea Legislativa, incluyendo una reducción de más de Bs 4.100 millones en el gasto corriente.


