El vocero presidencial, José Luis Gálvez, cuestionó con dureza las declaraciones del dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, y advirtió que los pedidos de renuncia al mandatario Rodrigo Paz “rayan en la conspiración”.
“La falta de vocación democrática de quienes se atreven a pedir la renuncia de autoridades electas constitucionalmente es preocupante. Eso no es correcto, raya en la conspiración”, afirmó el portavoz desde la Presidencia.
Las declaraciones surgen luego de que Argollo, durante el cabildo del 1 de mayo, exigiera al Gobierno cumplir las demandas del sector obrero y anunciara un paro indefinido a partir de este sábado. El dirigente incluso advirtió que, de no haber respuestas, el presidente debería “dar un paso al costado”.
En respuesta, Gálvez aseguró que el Ejecutivo mantendrá su línea de gestión y priorizará el trabajo con los sectores productivos, pese a las medidas de presión anunciadas por la COB.
“El Gobierno no va a ceder en su propósito de cambiar el país. Estas movilizaciones terminan afectando a la población que necesita trabajar”, sostuvo.
El conflicto abre un nuevo frente de tensión entre el Gobierno y el ente matriz de los trabajadores, en un contexto marcado por demandas laborales y cuestionamientos a la política económica.


