La crisis energética y el cierre del estrecho de Ormuz dominan la reunión de ministros de Finanzas en París.

La guerra entre Estados Unidos e Irán se convirtió en el principal desafío para la reunión del G7 de Finanzas que se desarrolla este lunes y martes en París, donde las principales economías del mundo buscan una respuesta coordinada frente al creciente impacto económico del conflicto.

El anfitrión del encuentro, el ministro francés Roland Lescure, defendió el multilateralismo y pidió especialmente a Estados Unidos sumarse a soluciones colectivas para enfrentar la crisis.

“Las discusiones bilaterales no bastan para resolver todos los problemas. Vamos a demostrar que el multilateralismo es útil y funciona”, afirmó Lescure.

La principal preocupación del encuentro es el cierre del estrecho de Ormuz, paso estratégico por donde circula una parte clave del suministro mundial de petróleo, gas natural licuado y fertilizantes. La interrupción del tránsito marítimo ya comenzó a generar presiones inflacionarias y tensión en los mercados financieros internacionales.

El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, pidió a los países del G7 reforzar las sanciones contra Irán para frenar el financiamiento de su aparato militar.

Sin embargo, varios miembros del grupo y organismos internacionales expresaron reparos a esa estrategia. La directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, advirtió que la economía mundial atraviesa un momento “muy crítico” y pidió evitar medidas que agraven la situación.

Otra alerta llegó desde la Agencia Internacional de la Energía. Su director ejecutivo, Fatih Birol, señaló que las reservas energéticas acumuladas antes del conflicto podrían agotarse en pocas semanas si el estrecho continúa cerrado.

Por su parte, el comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, insistió en la necesidad de poner fin rápidamente al conflicto y reabrir las rutas marítimas.

Además del impacto de la guerra en Medio Oriente, el G7 también debate el financiamiento para Ucrania, el endurecimiento de sanciones contra Rusia, los desequilibrios macroeconómicos globales y el acceso a minerales críticos.

La reunión ministerial concluirá este martes con una conferencia internacional contra la financiación del terrorismo, que será clausurada por el presidente francés Emmanuel Macron.