La exmandataria plantea una reestructuración total de la estatal y advierte sobre riesgos de escasez de gas y combustibles.
La expresidenta Jeanine Áñez reapareció públicamente en Santa Cruz tras arribar al aeropuerto de Viru Viru, donde fue recibida por sus allegados y aprovechó para pronunciarse sobre la crisis económica y energética que atraviesa el país.
En sus declaraciones, instó a “regularizar” de manera urgente la situación de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, planteando una reestructuración profunda de la empresa estatal. Según afirmó, es necesario “sacar las mafias” y reducir su tamaño, al cuestionar que la petrolera cuente con miles de empleados para tareas básicas como la compra y venta de combustibles.
Áñez también advirtió que los privados han dejado de importar diésel debido a que ya no es rentable en el contexto internacional, marcado por el encarecimiento del petróleo, lo que agrava los problemas de abastecimiento en el país.
En esa línea, alertó sobre una posible “crisis energética”, señalando que la falta de exploración y explotación de hidrocarburos podría derivar incluso en escasez de gas en el mediano plazo.
La exmandataria llamó además a transparentar la situación económica y energética ante la población, así como a evitar disputas políticas internas que según dijo debilitan la capacidad de respuesta del país frente a la crisis. También pidió aprovechar la actual correlación de fuerzas en la Asamblea Legislativa para impulsar soluciones estructurales.
“Hay que patear el tablero por completo”, enfatizó, al insistir en que la solución pasa por una transformación integral del sector hidrocarburífero.


