“Piña” fue vinculado por las autoridades con casos de secuestro, sicariato y narcotráfico en Santa Cruz y Beni. Las investigaciones también lo relacionaron con una red atribuida al narcotraficante uruguayo Sebastián Marset.
José Mariano Paz Chávez, conocido como “Piña”, murió el viernes 7 de agosto en Brasil durante un enfrentamiento con la Policía, después de permanecer siete días oculto en una zona boscosa de Mato Grosso do Sul.
El boliviano era investigado por su presunta participación en actividades de narcotráfico, sicariato y hechos de violencia registrados principalmente en Santa Cruz y Beni. También fue señalado como uno de los sospechosos vinculados con la emboscada en la que murió el teniente de la Policía Yerson Salazar, en San Matías.
Antecedentes
La primera referencia pública sobre Paz Chávez se remonta a 2017, cuando fue enviado al penal de Palmasola por el secuestro y tortura del abogado Lorgio Saucedo. El grupo exigía el pago de 60.000 dólares por una deuda relacionada con la compra de un vehículo.
En 2025, Saucedo fue asesinado a tiros en una pista aérea de Warnes. Uno de los detenidos por ese crimen, Yerko Junior Iriarte Montaño, considerado hombre de confianza de Paz Chávez, declaró que el asesinato habría sido ordenado por “Piña”.
Durante esa investigación se encontraron en el teléfono de Iriarte mensajes con una persona registrada como “Rey del Sur”, uno de los alias atribuidos al narcotraficante uruguayo Sebastián Marset. A partir de esos elementos, las autoridades vincularon a Paz Chávez, Iriarte y otros sospechosos con una estructura relacionada con Marset.
Paz Chávez también fue identificado como presunto líder de una organización dedicada al traslado de droga mediante avionetas en el departamento del Beni.
Huida hacia Brasil
Las investigaciones lo situaron además entre los sospechosos de los hechos violentos registrados el 29 de julio en San Matías, donde cuatro personas fueron asesinadas. Un día después, el grupo policial que investigaba esos crímenes fue emboscado y murió el teniente Salazar.
Según las pesquisas, Paz Chávez y otros tres hombres huyeron posteriormente en una avioneta con destino a São Paulo, Brasil. La aeronave fue interceptada por la Fuerza Aérea Brasileña y terminó aterrizando en una zona rural.
Los cuatro ocupantes escaparon hacia una región boscosa, donde permanecieron ocultos durante siete días mientras las fuerzas brasileñas desplegaban un operativo para localizarlos.
El 7 de agosto, los sospechosos se enfrentaron con efectivos policiales. Los cuatro resultaron heridos y murieron posteriormente, entre ellos Paz Chávez, cerrando así la persecución iniciada tras su salida de Bolivia.








