La crisis que enfrenta Bolivia dio un fuerte golpe al sector de la construcción, que solo durante este primer semestre de 2026 cayó en casi un tercio, es decir un 27,3 por ciento, de acuerdo con el balance que presentó recientemente el Banco Central de Bolivia (BCB).
Gregory Beltrán / Los Tiempos
Si bien todavía no concluyó el recuento que deja este proceso, los primeros reportes señalan que gran parte de los casi 250 mil despidos en este tiempo correspondió precisamente a este rubro, que genera más de un millón de fuentes de trabajo en Bolivia, según los cálculos hechos por la Sociedad de Ingenieros (SIB).
Los datos que se manejan
El informe de la entidad financiera estatal señala que la construcción y el transporte concentraron el mayor deterioro en su desempeño durante los primeros meses de esta gestión.
“La construcción registró la mayor contracción del semestre, explicada por el importante y necesario ajuste de la inversión pública y la imposibilidad de aprovisionar obras ante el cierre de rutas”, señala el reporte oficial.
Más sectores
Otro de los sectores que también sufrió una caída es el transporte y las comunicaciones afectados no solo por el bloqueo físico del eje troncal; sino, también por la escasez de gasolina y diésel, lo que “limitó la operación de las unidades de transporte durante los más de 50 días de conflicto” social, agrega.
El comercio y la industria manufacturera también se ubicaron entre los sectores más afectados negativamente. El primero se contrajo por la menor movilidad de personas, el debilitamiento del consumo y, de forma adicional, las mismas restricciones de combustible que limitaron la distribución de toda la mercadería.
Respecto a la industria manufacturera su contracción fue resultado de la dificultad de abastecerse de materias primas y despachar su producción, como el caso de la harina de soya y el cemento, cuyos altos niveles de estocaje obligaron a paralizar parte de la actividad.
“En un rango intermedio de contracción se ubicaron también las actividades financieras y de seguros e inmobiliarias, alojamiento y servicio de comidas y bebidas y actividades comunales y sociales”, se lee también.
Sin embargo, la caída de estos sectores no fue tan pronunciada como en la construcción: el transporte y comunicaciones cayeron en 9,5 por ciento; el comercio, en 8,6 por ciento; las industrias manufactureras, en 7,7 por ciento; las actividades financieras, en 4,3 por ciento; alojamiento, comidas y bebidas, en 2,6 por ciento, y, finalmente, se encuentran las actividades comunales sociales, que se refiere a los servicios domésticos, de educación y otros, que se contrajeron en un 1,4 por ciento.
Desempleo
El presidente de la Cámara Departamental de Industrias de La Paz (Cadinpaz), Eduardo Iriarte, informó que es difícil precisar la cantidad de despidos que dejaron los conflictos que ha enfrentado el país desde 2025, “es complicado, porque depende de cada industria. Hay industrias, como la de alimentos que no ha reducido (personal), hay industrias de construcción que sí han reducido, sobre todo las ladrilleras”, explicó.
El panorama se complicó con los bloqueos de más de 50 días entre mayo y junio y la escasez de combustibles, factores que también golpearon de forma insistente a uno de los principales sectores generadores de empleo.
El reporte del BCB
En el Reporte de la Inflación y Política Monetaria del primer semestre el BCB establece que a junio “la población ocupada disminuyó en cerca de 205 mil personas respecto al cierre de 2025, mientras la población inactiva aumentó aproximadamente 198 mil, por lo que existió un retiro de personas de la fuerza de trabajo.”
Esta “caída de la ocupación”, señala el BCB es consistente con la contracción económica que soporta el país.




