Los bloqueos y conflictos sociales obligaron a clubes bolivianos a cambiar de sede para la Libertadores y Sudamericana.
La crisis política y social que atraviesa Bolivia comenzó a impactar de lleno en el fútbol internacional. Varios clubes bolivianos anunciaron en las últimas horas que disputarán sus partidos de competiciones continentales en Asunción debido a los bloqueos y conflictos sociales que afectan al país.
La medida fue asumida tras una recomendación de la Conmebol, que optó por trasladar las localías para evitar suspensiones en una etapa decisiva de la fase de grupos de la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana.
Entre los equipos afectados aparece Always Ready, que debía recibir a Mirassol por la Libertadores. En la Sudamericana, Independiente Petrolero enfrentará a Botafogo y Blooming jugará frente a Carabobo FC fuera del territorio boliviano.
La decisión llega en medio de una compleja coyuntura que vive Bolivia a poco más de seis meses de la llegada al poder del presidente Rodrigo Paz.
Las protestas, bloqueos de carreteras, problemas de abastecimiento de combustible y el deterioro económico han generado dificultades logísticas en distintas regiones del país, afectando incluso el desarrollo de actividades deportivas.
Aunque la Primera División boliviana logró disputar la mayoría de sus encuentros con relativa normalidad, algunos partidos tuvieron que ser reprogramados debido a los cortes de rutas que impidieron el traslado de los equipos.
Ahora, la situación escaló al plano internacional y obligó a modificar las sedes de los encuentros continentales para garantizar el normal desarrollo de los torneos organizados por la Conmebol.

