Transportistas denuncian esperas de hasta dos días y advierten que la falta de diésel agrava la situación.

Una fila de aproximadamente tres kilómetros de camiones se formó en el paso fronterizo de Pisiga, donde decenas de transportistas esperan cruzar hacia Colchane, Chile. Los choferes atribuyen la demora a la suspensión de la atención nocturna en el complejo fronterizo chileno.

Carlos Puña, uno de los conductores afectados, señaló que permanece en la fila desde el sábado y que muchos transportistas ya acumulan casi dos noches de espera.

“Es muy difícil, sufrimos las inclemencias del tiempo y tenemos que pernoctar aquí por el frío”, expresó.Según explicó, el problema comenzó luego de que las autoridades chilenas suspendieran la atención las 24 horas en el paso fronterizo.

“Ahora solo se está atendiendo desde las 8 de la mañana hasta las 8 de la noche”, indicó.

Los transportistas también cuestionaron la lentitud de los controles en el complejo de Colchane, donde aseguran que el trámite de cada camión demora entre 15 y 20 minutos y se realiza únicamente por un carril.

A esta situación se suma el desabastecimiento de combustible en Bolivia. Los choferes señalaron que antes de emprender viaje deben realizar largas filas para abastecerse de diésel, lo que incrementa los tiempos de espera y afecta el transporte internacional de carga.

Por su parte, la Delegación Presidencial Provincial de Tamarugal, en Chile, informó mediante un comunicado que el cierre temporal del complejo fronterizo durante el turno nocturno se mantendrá hasta el 30 de noviembre debido a trabajos de reparación y al bajo flujo de usuarios.