Dirigentes del magisterio rural de La Paz rechazaron este domingo el acuerdo suscrito entre el Gobierno nacional y representantes del magisterio urbano tras varias horas de negociación desarrolladas en Cochabamba.

A través de un pronunciamiento emitido luego de una asamblea de bases, la Federación Departamental de Maestros de Educación Rural de La Paz expresó su descontento con los acuerdos alcanzados y declaró estado de emergencia.

Según el comunicado, el sector decidió “sumarse a la lucha del pueblo” en rechazo a lo que consideran una vulneración de derechos y actos de represión por parte del Gobierno.

“La Federación Departamental de Maestros de Educación Rural La Paz, en una asamblea general de bases, determina (…) estado de emergencia y se suma a la lucha de su pueblo”, señala parte del documento difundido por los dirigentes rurales.

Gobierno aseguró que hubo acuerdos con ambos sectores

El sábado, autoridades del Ejecutivo informaron que alcanzaron consensos tanto con representantes del magisterio urbano como del rural, luego de extensas negociaciones.

La ministra de Educación, Beatriz García, afirmó que el Gobierno escuchó las demandas de ambos sectores y que las propuestas oficiales fueron aceptadas.

“Hemos tenido reuniones con el magisterio urbano y el magisterio rural en diferentes espacios y con ambos hemos llegado a acuerdos”, sostuvo la autoridad.

Bono anual y nuevos ítems

Aunque los maestros no lograron el incremento salarial que exigían mediante marchas y bloqueos, el acuerdo establece el pago de un bono anual de 2.400 bolivianos.

Además, el Ministerio de Educación se comprometió a crear 384.000 horas de nuevos ítems docentes y 1.000 ítems administrativos para el sistema educativo.

El rechazo expresado por el magisterio rural paceño evidencia divisiones internas dentro del sector educativo respecto a los acuerdos alcanzados con el Gobierno en medio de la conflictividad social y las movilizaciones que persisten en distintas regiones del país.