Desde tempranas horas, las calles de la capital del folclore boliviano se llenaron de danzarines y espectadores que acompañaron el recorrido de las fraternidades y conjuntos folclóricos.
La primera agrupación en ingresar fue la Gran Tradicional Auténtica Diablada de Oruro, que realizó su recorrido al ritmo de los acordes de la banda Cadillacs.
Con coreografías, vestimentas tradicionales y expresiones de fe, los conjuntos participan de esta actividad que representa una de las principales manifestaciones culturales y religiosas del país.
Oruro comienza así el camino hacia una nueva edición de su majestuoso Carnaval, que se celebrará en febrero de 2027.




