El Gobierno denunció este jueves un presunto plan de desestabilización y violencia vinculado a dirigentes del evismo, luego de un operativo policial en Quillacollo, Cochabamba, que terminó con la incautación de explosivos y la aprehensión de dos hermanos.
En conferencia de prensa, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, afirmó que las investigaciones de inteligencia identificaron comunicaciones telefónicas entre el dirigente cooperativista minero Alain Wilbur Torrico Quiroga y el expresidente Evo Morales. Según la autoridad, el dirigente habría informado sobre preparativos relacionados con las movilizaciones anunciadas para noviembre.
Oviedo sostuvo que los contactos estarían relacionados con acciones destinadas a generar violencia y calificó los hechos investigados como parte de una presunta actividad narcoterrorista. Un diagrama presentado por la Policía también identificó supuestos vínculos telefónicos con otros dirigentes y figuras políticas, entre ellos Feliciano Vegamonte, Leonardo Loza y Efraín Suárez.
Por su parte, el comandante general de la Policía, Adrián Álvarez, informó que durante los allanamientos a dos inmuebles se encontraron cartuchos de dinamita, explosivos ensamblados con mecha lenta, sustancia ANFO, mechas de seguridad y dos armas de fuego antiguas.
Uno de los hallazgos corresponde a restos óseos humanos de una mujer. Según el reporte preliminar presentado por el jefe policial, los restos tendrían una data de muerte superior a un año. Este descubrimiento dio lugar a una investigación independiente para establecer la identidad de la víctima y las circunstancias de su fallecimiento.
El fiscal departamental de Cochabamba, Eddy Ordóñez, informó que se abrieron dos investigaciones. La primera está dirigida contra Alain Wilbur Torrico Quiroga y su hermano Saúl Torrico Quiroga por los presuntos delitos de tenencia, portación ilícita y fabricación de explosivos. La segunda quedó a cargo de la Fiscalía Especializada de Vida para esclarecer el hallazgo de los restos humanos.
Las autoridades señalaron que la extracción de información de los teléfonos celulares secuestrados permitirá profundizar las investigaciones, establecer el alcance de las comunicaciones y determinar si existen otras personas involucradas en los hechos.




