El Magisterio Urbano confirmó un paro nacional de 48 horas para el lunes 9 y martes 10 de noviembre, luego de que fracasara la reunión sostenida este viernes con el Gobierno. La medida estará acompañada de movilizaciones y otras acciones de protesta en rechazo a las políticas educativas del Ejecutivo.
La decisión fue asumida durante la VI Conferencia Nacional Extraordinaria de la Confederación de Trabajadores de Educación Urbana de Bolivia (CTEUB), que instruyó a sus 31 federaciones departamentales y regionales a coordinar acciones con organizaciones sociales y sectores populares movilizados.
El cronograma de protestas contempla para el 3 de noviembre la instalación de piquetes de huelga de hambre indefinida en institutos y sedes sindicales. Para el 4 y 5 se anunciaron vigilias permanentes, mientras que el viernes 6 se realizarán marchas simultáneas en las 31 federaciones, acompañadas de actos de crucifixión simbólica.
El conflicto tiene entre sus principales puntos de desacuerdo la propuesta gubernamental de transferir a las gobernaciones la administración de los recursos humanos y presupuestos de los institutos técnicos, tecnológicos, lingüísticos y artísticos.
El ministro de Educación, Erick Sanjinéz, calificó las medidas del magisterio como políticas y defendió la descentralización como una alternativa para optimizar la administración de estos centros. Indicó que el costo anual de funcionamiento de los institutos técnicos del país alcanza aproximadamente Bs 451 millones.
Por su parte, los maestros exigen respeto a los derechos laborales y educativos, defensa del escalafón docente, un salario acorde con la canasta familiar y la abrogación de los decretos supremos 5716 y 5750, además de otras normas que consideran contrarias a los derechos de los trabajadores.




