El organismo hemisférico expresó preocupación por la situación política en los tres países y pidió la liberación de los detenidos por razones políticas.
La Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos reiteró la necesidad de restablecer la democracia en Cuba, Nicaragua y Venezuela, además de garantizar el respeto de los derechos humanos y la liberación de todas las personas detenidas por motivos políticos, durante el desarrollo de la 56ª Asamblea General que se celebra en Ciudad de Panamá.
A través de un pronunciamiento, la Secretaría General manifestó su preocupación por la situación democrática en los tres países y recordó que forman parte de la comunidad interamericana. En ese sentido, subrayó la importancia de que existan sistemas democráticos plenamente funcionales que permitan a los ciudadanos expresar libremente su voluntad y participar activamente en la vida pública, conforme a los principios de la Carta Democrática Interamericana.
El organismo también expresó inquietud por la situación de los presos políticos y sostuvo que la detención de personas por razones ideológicas o de disidencia resulta incompatible con los compromisos asumidos en materia de derechos humanos dentro del sistema interamericano.
La OEA reafirmó que en el continente no debe existir espacio para la persecución política ni para el encarcelamiento basado en opiniones, por lo que insistió en la liberación incondicional de todos los detenidos por motivos políticos en los tres países.
Asimismo, la organización señaló que está dispuesta a respaldar iniciativas orientadas a ampliar los espacios democráticos, promover el diálogo, facilitar consensos, apoyar procesos electorales y fortalecer la confianza en las instituciones públicas.
La Secretaría General enfatizó que las soluciones duraderas deben surgir de procesos liderados por los propios actores nacionales, con participación de sectores políticos, empresariales y de la sociedad civil, acompañados por la comunidad internacional cuando sea necesario. Según el organismo, el fortalecimiento de la democracia depende de un diálogo inclusivo y de un compromiso compartido con los principios democráticos en cada nación.

