El organismo teme que el alcance real del brote sea “mucho mayor” debido a la violencia e inseguridad en la región.
El brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) continúa agravándose. La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó este viernes que las muertes sospechosas ascendieron a 177 y los casos detectados alcanzan ya los 750, aunque advirtió que la magnitud real de la epidemia podría ser mucho más grande.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, señaló que el incremento de contagios responde a una mejora en las tareas de vigilancia epidemiológica y en las pruebas de laboratorio, pero alertó que la violencia y la inseguridad complican seriamente la respuesta sanitaria.
“Se teme que el alcance de la epidemia sea mucho mayor”, afirmó Tedros en una publicación realizada este viernes en la red social X.
El epicentro del brote se encuentra en la provincia de Ituri, en el este de la RDC, donde equipos adicionales de la OMS fueron desplegados para reforzar la atención y apoyar a las comunidades afectadas.
Tedros explicó además que el organismo mantiene coordinación permanente con las autoridades congoleñas para enfrentar la emergencia sanitaria, declarada de alcance internacional el pasado 17 de mayo.
En Uganda, país vecino, la situación permanece estable. La OMS indicó que no se registraron nuevos contagios y que los casos confirmados continúan siendo dos, con una persona fallecida.
La actual emergencia representa un hecho inusual para la OMS, ya que es la primera vez que un director general declara una alerta sanitaria internacional sin convocar previamente a un comité de emergencia.
Pese a la gravedad del brote, la organización mantiene el nivel de riesgo “bajo” a escala global, aunque considera que el peligro es alto tanto en la RDC como en la región del África subsahariana.

