El presidente boliviano pasó del sexto al puesto 12 entre los mandatarios de Latinoamérica, según el ranking de septiembre de GB Global Data.

La imagen del presidente Rodrigo Paz registró una importante caída en septiembre, de acuerdo con el ranking de presidentes de Latinoamérica elaborado por la consultora internacional GB Global Data. El mandatario boliviano obtuvo una valoración positiva del 41,6 %, mientras que el 53,6 % de los encuestados expresó una imagen negativa.

El estudio señala que Paz tuvo la mayor caída del ranking, con un descenso de 8,9 puntos porcentuales respecto a la medición del mes anterior. En agosto, su imagen positiva alcanzaba el 50,5 %.

Con este resultado, el presidente boliviano pasó del sexto al puesto 12 entre los jefes de Estado evaluados en la región.

El ranking es encabezado en septiembre por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, con una imagen positiva del 69 %, seguida por el mandatario de El Salvador, Nayib Bukele, con 66,2 %, y el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, con 53,6 %.

En el extremo inferior de la clasificación aparecen Bernardo Arévalo, de Guatemala, con 28,2 % de valoración positiva; Delcy Rodríguez, de Venezuela, con 28,8 %; y José Raúl Mulino, de Panamá, con 32,1 %.

El estudio de GB Global Data establece un margen de error de entre ±1,5 % y ±1,7 %.

Caída también en medición nacional

La tendencia registrada por la consultora internacional coincide con una medición nacional difundida a principios de septiembre. Según un estudio de Ipsos Ciesmori, la aprobación de Paz cayó al 21 % en agosto, mientras que la desaprobación de su gestión llegó al 65 %.

La misma encuesta refleja un deterioro respecto al respaldo registrado en enero, cuando la aprobación del mandatario había alcanzado el 65 %.

El estudio nacional también muestra una percepción negativa sobre el rumbo del país: 81 % de los encuestados considera que Bolivia va en la dirección incorrecta, frente a un 19 % que cree que avanza por el camino correcto.

La percepción de que el país se dirige por una ruta equivocada llega al 86 % en La Paz y al 81 % en El Alto, según los resultados de Ipsos Ciesmori.

Los datos de ambas mediciones reflejan una reducción del respaldo ciudadano a la gestión de Paz, aunque corresponden a estudios distintos, con metodologías y periodos de medición diferentes.