YPFB reportó despachos de gasolina, diésel y GLP a municipios paceños libres de bloqueos.

Las filas en estaciones de servicio de La Paz y El Alto continúan registrando una alta afluencia de vehículos, mientras conductores reportan esperas de más de tres días para abastecerse de gasolina y diésel.

La situación coincide con los 39 días de movilizaciones y bloqueos registrados en distintas regiones del país. La semana pasada, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) informó que las medidas de presión afectan la distribución regular de combustibles.

Durante el reciente feriado largo por Corpus Christi, varios conductores manifestaron su preocupación por las dificultades para acceder al carburante. Algunos usuarios señalaron que desde el jueves pasado la provisión de gasolina y diésel se desarrolló de manera limitada en distintos surtidores.

En medio de este contexto, YPFB informó sobre el despacho de 595.000 litros de gasolina especial destinados a 13 municipios de seis provincias del departamento de La Paz que no presentan puntos de bloqueo.

Según el reporte de la estatal petrolera, los volúmenes fueron distribuidos a municipios de las provincias Caranavi, Larecaja, Sud Yungas, Nor Yungas, Iturralde, Inquisivi y otras zonas del departamento.

Asimismo, la empresa señaló que se despacharon 635.000 litros de diésel y 31.000 garrafas de gas licuado de petróleo (GLP) de 10 kilogramos para abastecer a diferentes regiones paceñas.

“YPFB reafirma su compromiso institucional de restablecer la normalidad en el suministro de combustibles para contribuir al desarrollo productivo de las comunidades paceñas”, indica un comunicado de la empresa estatal.

Mientras tanto, en las ciudades de La Paz y El Alto, las filas continúan extendiéndose en distintos surtidores, donde los usuarios esperan durante varias horas o incluso días para acceder al combustible.

Los conductores consultados solicitaron a las autoridades la implementación de medidas que permitan normalizar el abastecimiento y reducir los tiempos de espera que actualmente enfrentan para cargar carburante.

El abastecimiento de combustibles se mantiene como uno de los temas más sensibles en medio del conflicto social que atraviesa el país y que involucra movilizaciones impulsadas por diversos sectores sociales en distintas regiones.