Representantes de productores de maíz y sorgo cuestionan la norma y señalan que la falta de carburantes paraliza la actividad agrícola y pone en riesgo la próxima siembra.

Productores de maíz y sorgo expresaron su rechazo al Decreto Supremo 5676 y advirtieron que la falta de gasolina y diésel puede afectar la producción agropecuaria y la seguridad alimentaria del país.

Representantes de Promasor cuestionaron que la norma no haya sido socializada con el sector y señalaron que sus disposiciones podrían favorecer el contrabando de carburantes y generar condiciones de desigualdad entre los productores.

La escasez de combustible mantiene paralizada parte de la maquinaria agrícola en un periodo considerado crítico para la planificación de la siembra. Los productores también señalaron dificultades para trasladarse hasta sus propiedades y supervisar las labores del campo.

El sector advirtió que la falta de carburantes puede comprometer la cobertura de entre 350.000 y 400.000 hectáreas proyectadas para la producción agropecuaria, con posibles efectos sobre la disponibilidad de alimentos e insumos básicos en los próximos meses.