La propuesta del presidente Rodrigo Paz para impulsar una reforma parcial de la Constitución Política del Estado (CPE) enfrenta una compleja ruta política, económica e institucional que, según analistas y expertos constitucionalistas, requiere al menos cuatro condiciones fundamentales para concretarse.

El debate surge luego de que el mandatario anunciara la conformación de una comisión para trabajar en modificaciones a la Carta Magna y la presentación de un paquete de 10 leyes consideradas estructurales para transformar el modelo estatal y económico del país.

Los cuatro pasos clave

Especialistas coinciden en que la reforma constitucional dependerá primero de superar la actual crisis económica y social que atraviesa Bolivia, marcada por bloqueos, protestas y problemas de abastecimiento.

El abogado constitucionalista Marco Antonio Baldivieso sostuvo que el Gobierno debe priorizar la estabilización económica y recuperar el principio de autoridad frente a los conflictos sociales.

“No hay una coyuntura favorable. A un pueblo con hambre, bloqueado y que tiene que hacer fila para todo, no se le puede convocar a un referéndum para una reforma constitucional”, afirmó.

El segundo paso, según los analistas, pasa por modificar previamente los artículos de la Constitución que limitan nuevas políticas económicas e inversiones, especialmente en áreas estratégicas como hidrocarburos y minería.

El diputado y constitucionalista Carlos Alarcón señaló que las reformas legales planteadas por el Ejecutivo tendrían poco efecto si antes no se ajustan las restricciones constitucionales vigentes.

“Si no se cambia ese chaleco de fuerza, esas leyes van a ser un espejismo”, afirmó.

El desafío parlamentario

Otro de los requisitos centrales es la recomposición de alianzas en la Asamblea Legislativa Plurinacional para alcanzar los dos tercios necesarios que exige una reforma parcial de la Constitución.

El exsenador y analista constitucional Carlos Börth explicó que primero la Asamblea debe aprobar con dos tercios los artículos a modificar y posteriormente convocar a un referéndum para que la ciudadanía ratifique o rechace los cambios.

Según Börth, el oficialismo necesita reconstruir acuerdos parlamentarios con fuerzas aliadas como Libre y Unidad para garantizar la viabilidad política de la reforma.

La relación entre Paz y Lara

Analistas también consideran imprescindible recomponer la relación política entre el presidente Rodrigo Paz y el vicepresidente Edmand Lara, quien además preside la Asamblea Legislativa.

El expresidente Jorge Tuto Quiroga advirtió que resulta inviable encarar una agenda de reformas estructurales con una relación fracturada entre las máximas autoridades del Ejecutivo.

“No puede un país encarar la agenda de reformas con un presidente y vicepresidente que ni siquiera conversan entre ellos”, sostuvo.

Reformas y leyes pendientes

En paralelo al debate constitucional, la Asamblea aún tiene pendiente el tratamiento del proyecto de ley de reformulación del Presupuesto General del Estado (PGE) 2026, considerado un paso previo para avanzar en la discusión de las nuevas leyes impulsadas por el Gobierno.

Entre los proyectos anunciados por el Ejecutivo figuran nuevas leyes de Hidrocarburos, Inversiones, Minería, Economía Verde, Seguridad Nacional, Reforma Judicial, Electricidad y Reducción del Estado y la Burocracia, entre otras iniciativas destinadas a reconfigurar el modelo económico y administrativo del país.