Legisladores de oficialismo y oposición coincidieron en la necesidad de acelerar una reforma del sistema judicial tras el anuncio de Rómer Saucedo de dejar la presidencia del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).

El anuncio del presidente delTribunal Supremo de Justicia (TSJ),Rómer Saucedo, de renunciar a la presidencia del máximo tribunal generó reacciones en laAsamblea Legislativa Plurinacional, donde legisladores de distintas fuerzas políticas coincidieron en que la crisis del sistema judicial requiere una solución estructural.

El presidente de laCámara de Senadores,Diego Ávila, atribuyó la situación a la prolongación del mandato de magistrados y aseguró que la Asamblea trabaja en iniciativas para destrabar el proceso.

“Hemos preparado proyectos de ley para resolver este problema. Deben encontrar un consenso sobre la base del respeto a lo que dice la Constitución Política del Estado”, afirmó.

Desde la bancada deUnidad, la diputadaMaría Esther Góngora cuestionó la decisión de Saucedo al considerar que le restaban pocos meses para concluir su gestión.

En tanto, el diputado delPDC,Daniel Fernández, sostuvo que la prioridad debe ser garantizar el funcionamiento del Órgano Judicial y evitar que la población continúe siendo afectada por la crisis institucional.

Las críticas más duras provinieron de la diputada deLibre,Lissa Claros, quien calificó la renuncia como un acto de irresponsabilidad y cuestionó el compromiso del magistrado con la reforma judicial y la lucha contra la corrupción.

Por su parte, el diputado deUnidad,Mauricio Taboada, afirmó que las instituciones deben prevalecer sobre las personas y defendió la meritocracia como criterio para la designación de autoridades judiciales.

En la misma línea, el diputado delPDC,Daniel Copa, interpretó la decisión de Saucedo como un llamado de atención para acelerar la convocatoria a las elecciones judiciales y avanzar en la renovación del sistema.

El senador deUnidad,César Mentasti, planteó una transformación estructural de la justicia boliviana, proponiendo que las altas autoridades judiciales sean elegidas mediante criterios de mérito y no por voto popular, además de fortalecer la autonomía económica del Órgano Judicial.

Saucedo y la decanaRosemary Ruiz anunciaron que dejarán la presidencia y la decanatura del TSJ una vez se consolide la convocatoria a las elecciones judiciales, aunque continuarán ejerciendo como magistrados hasta la conclusión de sus mandatos.