La Gobernación de La Paz busca reducir la llegada de pacientes que pueden ser atendidos en centros municipales y concentrar los hospitales de tercer nivel en casos que realmente requieren atención especializada.
El gobernador de La Paz, Luis Revilla, anunció una reforma al sistema de atención del Complejo Hospitalario de Miraflores que, según su previsión, deberá estar implementada hasta fin de año. La medida apunta a reducir la saturación de los hospitales de tercer nivel y mejorar la atención de pacientes que requieren servicios especializados.
Revilla explicó que la Gobernación, a través de la Secretaría Departamental de Salud, trabaja en cambios de gestión que permitan corregir el actual sistema de derivaciones. El objetivo es evitar que pacientes con afecciones que pueden ser resueltas en centros municipales sean enviados directamente al complejo hospitalario.
“Estamos trabajando para hacer una reforma profunda del sistema de salud”, señaló la autoridad, al indicar que el proceso requiere tiempo y que la meta es concretar los principales cambios hasta diciembre.
El anuncio se produce después de que esta semana el Hospital de Clínicas, ubicado en el complejo de Miraflores, evidenciara una fuerte congestión en su área de Emergencias. Pacientes y familiares reportaron largas filas y esperas en condiciones precarias, mientras el establecimiento afrontaba limitaciones de espacio para internación y terapia intensiva.
A esta situación se sumaron denuncias sobre dificultades para acceder a medicamentos. Familiares señalaron que, en algunos casos, el Seguro Universal de Salud (SUS) no cubría la totalidad de los fármacos requeridos, obligándolos a adquirir parte de los tratamientos en farmacias privadas.
Para Revilla, una de las causas de la saturación está relacionada con una inadecuada derivación de pacientes. Consideró que ordenar este proceso permitiría disminuir la presión sobre el complejo de Miraflores y garantizar una atención más oportuna a quienes realmente necesitan especialistas.
“Este tema de gestión es el que tenemos que terminar de resolver en el curso de estas semanas, de manera que bajemos la carga de atención en el complejo hospitalario de Miraflores y atendamos a la gente que realmente se tiene que atender”, afirmó.
La autoridad también sostuvo que el departamento no enfrenta necesariamente un déficit generalizado de infraestructura sanitaria. Mencionó, entre otros ejemplos, la existencia de hospitales en El Alto y el nuevo Hospital Gastroenterológico de La Paz, que todavía no se encuentra en funcionamiento.
“No es que tengamos un gran déficit de infraestructura de salud en el departamento”, afirmó Revilla, quien identificó como uno de los principales desafíos la administración de los establecimientos, el personal médico y los recursos disponibles.
La reforma planteada por la Gobernación pretende, en ese sentido, reorganizar el sistema de atención y las derivaciones entre los distintos niveles de salud, de modo que los hospitales de tercer nivel puedan concentrarse en casos de mayor complejidad.
El objetivo final es reducir las filas y la sobrecarga que actualmente soporta el Complejo Hospitalario de Miraflores y mejorar las condiciones de atención de los pacientes que requieren servicios especializados.
