El mandatario afirmó en una entrevista con CNN que el Gobierno tiene el compromiso de llevar al expresidente ante la justicia, aunque evitó dar detalles sobre un eventual operativo de captura para evitar más violencia.

El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, aseguró que el expresidente Evo Morales “va a acabar en la justicia”, en referencia al proceso penal que enfrenta en Tarija y a las acusaciones de estar detrás de la conflictividad que atraviesa el país desde hace cuatro semanas.

En una entrevista con CNN, Paz fue consultado sobre por qué Morales aún no ha sido detenido, pese a que existe una orden de captura en su contra y a que permanece atrincherado en el Chapare desde 2024.

“Lo que está haciendo Rodrigo Paz es hacer cumplir la ley, pero en un momento que no tenga que significar un solo muerto más a nombre de este caballero. Él va a acabar en la justicia; entenderá que mayor información no puedo dar, pero va a acabar en la justicia, lo tiene como un compromiso de este gobierno”, afirmó el mandatario.

Morales enfrenta un juicio penal en Tarija por una denuncia relacionada con una presunta relación con una menor de edad, de la que nació una niña. La Fiscalía aseguró haber acumulado más de 100 pruebas en el caso. El exmandatario no asistió al inicio del proceso, por lo que fue declarado en rebeldía y se emitió una nueva orden de aprehensión.

Desde el Chapare, Morales exige la renuncia de Paz y la convocatoria a nuevas elecciones en un plazo de 90 días. Este lunes, grupos afines al líder cocalero cercaron la Novena División del Ejército ante rumores de un posible operativo de captura e incluso realizaron una inspección a instalaciones militares.

Paz evitó brindar mayores detalles sobre las acciones que asumirá el Gobierno, aunque sostuvo que Morales vive con temor a ser detenido.

“Morales no duerme bien porque cree que todas las noches lo van a ir a buscar, porque sabe que es culpable (…) Tiene un entorno complejo de seguidores, de congregados. Es una suerte de secta que lo defiende a muerte”, declaró.

El Presidente insistió en que su administración hará cumplir la ley, aunque remarcó que busca evitar una escalada de violencia en medio de los bloqueos y protestas que afectan principalmente a La Paz y El Alto.