La cancelación del balotaje en La Paz desata tensión política y judicial, mientras crecen protestas y recursos legales.

El presidente Rodrigo Paz expresó su respaldo al Tribunal Supremo Electoral (TSE) en medio de la controversia por la anulación de la segunda vuelta en La Paz, atribuyendo la crisis a sectores que, según afirmó, buscan desconocer las reglas del proceso electoral.

Desde Tarija, el mandatario defendió la labor del órgano electoral y sostuvo que los conflictos surgidos tras las elecciones del 22 de marzo no responden a fallas institucionales, sino a actores que no aceptan las normas. “Hay gente que no quiere jugar con reglas claras. Y eso ya no es un problema de la ley o del Tribunal”, afirmó.

El principal foco de tensión se concentra en La Paz, donde el TSE canceló el balotaje para la gobernación tras retirar la candidatura de René Yahuasi, de la agrupación Nueva Generación Patriótica (NGP), lo que dejó como virtual ganador a Luis Revilla.

Revilla había obtenido el 20,02 % de los votos en primera vuelta, frente al 9,18 % de Yahuasi, resultados que obligaban a una segunda vuelta. Sin embargo, la decisión del Tribunal de excluir al candidato generó una disputa legal que escaló rápidamente.

Yahuasi presentó un recurso ante la justicia constitucional, que fue admitido y derivó en la suspensión temporal de la proclamación de Revilla como gobernador electo, a la espera de un fallo definitivo previsto para este jueves.

Mientras tanto, el conflicto se trasladó a las calles. Seguidores de Yahuasi instalaron una vigilia en puertas del TSE, en el centro paceño, en señal de protesta por la decisión del organismo electoral.

Pese a la creciente tensión, el presidente Paz evitó referirse directamente a los casos específicos, pero reiteró su respaldo institucional al TSE, presidido por Gustavo Ávila. “El que no juega con reglas claras, no juega”, insistió.

El clima de conflictividad también se extendió a otras regiones. En San Ignacio de Velasco, sectores movilizados iniciaron un bloqueo exigiendo nuevas elecciones, argumentando irregularidades como un alto porcentaje de votos nulos y la inhabilitación de candidatos.

El escenario electoral se mantiene en incertidumbre, a la espera de decisiones judiciales clave que podrían redefinir el rumbo político en La Paz y otras regiones del país.