El gasto estatal en hidrocarburos sigue vigente, pero en niveles mucho menores, según el Ministerio de Economía, que atribuye la reducción a la volatilidad del mercado internacional.
El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, informó que la subvención a los hidrocarburos en Bolivia continúa vigente, aunque reducida significativamente, situándose entre el 8% y el 10% en comparación con periodos anteriores.
La autoridad explicó que este gasto depende directamente de la volatilidad de los precios internacionales del petróleo, ya que actualmente la compra de carburantes se realiza de forma diaria. Esto provoca variaciones constantes: hay jornadas en las que no se paga subvención y otras en las que el costo es parcial. “Si antes eran 10 millones de dólares, ahora estamos pagando cerca de 1 millón, aunque es variable”, precisó.
En cuanto a la planificación estatal, detalló que el Presupuesto General del Estado (PGE) reformulado contempla alrededor de Bs 14.000 millones destinados a la importación de combustibles durante esta gestión. Este monto responde a un escenario conservador, condicionado por factores externos como la coyuntura geopolítica internacional, incluyendo tensiones en Medio Oriente.
La cifra representa una reducción del 46% respecto a la asignación inicial de más de Bs 26.000 millones, evidenciando un ajuste en el gasto público destinado a carburantes.
Por otro lado, el ministro destacó que el Gobierno impulsa una mayor participación del sector privado en la provisión de combustibles, con el objetivo de mejorar el abastecimiento. Aclaró que esta medida no implica la privatización de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, sino una apertura para complementar la oferta.
Finalmente, el Ejecutivo descartó modificar el precio de los hidrocarburos en el corto plazo y aseguró que se mantendrá estable durante esta gestión, en medio de un contexto aún marcado por problemas de abastecimiento de diésel y cuestionamientos sobre la calidad de la gasolina.


