El sector denuncia falta de alimentos y agua en las carreteras y exige al Gobierno ejecutar desbloqueos.
Tras más de tres semanas de movilizaciones y cortes de ruta en Bolivia, el sector del transporte pesado advirtió que atraviesa una situación crítica, con miles de conductores atrapados en las carreteras y pérdidas económicas que alcanzan entre 3 y 4 millones de dólares por día.
El dirigente del transporte pesado, Juan Quispe, informó que entre 5.000 y 6.000 choferes permanecen varados en distintos puntos de bloqueo, muchos de ellos sin acceso adecuado a alimentación, agua ni condiciones básicas de higiene.
“Nosotros a la fecha tenemos alrededor de 5.000 a 6.000 conductores que están varados en diferentes puntos de bloqueo. Muchos no tienen acceso a alimentación y una buena higiene”, lamentó Quispe.
El dirigente explicó que, junto a la Cámara de Transporte, comenzaron a enviar ayuda humanitaria a los conductores afectados, especialmente en sectores como Leque Palca, en la carretera que conecta Oruro con Cochabamba.
Según el sector, también existen transportistas detenidos en rutas internacionales hacia Chile y Perú, lo que agrava el impacto económico y logístico de las protestas.
Quispe cuestionó que las medidas de presión tengan un trasfondo político y denunció que los choferes se encuentran prácticamente como “rehenes” en las carreteras, sin poder circular libremente.
“Es preocupante y el Gobierno a la fecha no actúa con todo el peso de la ley, porque es necesario e importante que ejecuten órdenes de desbloqueo”, sostuvo.
El dirigente añadió que las pérdidas acumuladas ya golpean tanto al sector privado como a la recaudación estatal, debido a la paralización de actividades de importación y exportación.
“El erario nacional deja de recibir ese impuesto del 16% que nosotros pagamos por nuestro trabajo”, afirmó.

