El ministro de la Presidencia sostuvo que Bolivia necesita medidas que permitan reactivar la economía de manera inmediata, mientras Jorge “Tuto” Quiroga plantea una reforma estructural del Estado.

El ministro de la Presidencia,Fernando Aramayo, cuestionó el alcance inmediato de la propuesta dereforma constitucional presentada por el ex candidato presidencialJorge “Tuto” Quiroga y sostuvo que, frente a la situación económica del país, el Gobierno prioriza medidas que puedan generar resultados en el corto plazo.

Aramayo señaló que Bolivia enfrenta un escenario marcado poraltos niveles de informalidad y consideró que la respuesta debe enfocarse en reactivar la economía, atraer inversiones y generar confianza.

“Un país con más del 86% de informalidad necesita soluciones de corto plazo”, afirmó la autoridad.

En ese sentido, destacó la propuesta impulsada por el Gobierno de unaley de inversiones, con la que se busca atraer capitales, dinamizar la actividad económica y generar condiciones de mayor confianza para el país.

El ministro también observó que unareforma constitucional podría requerir varios años antes de traducirse en modificaciones efectivas de la normativa nacional. Por ello, consideró que este tipo de procesos no ofrecería una respuesta inmediata a los problemas económicos que atraviesa Bolivia.

Pese a sus diferencias con el planteamiento, Aramayo afirmó queQuiroga tiene la potestad de presentar sus iniciativas y expresó su expectativa de que la propuesta tenga un carácter constructivo.

La propuesta de Quiroga plantea una transformación estructural del Estado y está organizada encinco pilares: apertura económica, reforma judicial para combatir la impunidad, lucha contra la corrupción mediante el fortalecimiento de la Asamblea Legislativa Plurinacional, profundización de las autonomías ydigitalización del Estado.

El exmandatario defendió su iniciativa bajo la advertencia de que Bolivia enfrenta riesgos si mantiene el modelo actual.“Si no cambiamos Bolivia, va a colapsar”, sostuvo.

Así, el debate plantea dos enfoques frente a la crisis: mientras el Gobierno apuesta por medidas económicas de aplicación inmediata, Quiroga plantea una reforma estructural que modifique aspectos centrales del funcionamiento del Estado.