Exautoridad destaca “legado de obras”, mientras un exsubalcalde cuestiona una administración “plagada de slogans. ”El lunes asumirá el nuevo alcalde, en medio de evaluaciones contrapuestas sobre la gestión saliente.

El alcalde saliente de La Paz, Iván Arias, se despidió de la ciudadanía asegurando que deja un “legado de obras” y una forma de gestión basada en la honestidad, el trabajo y el compromiso con la ciudad.

A través de un mensaje, la exautoridad afirmó que su administración cumplió con los objetivos planteados y que su equipo trabajó con dedicación durante los cinco años de mandato. “Cerramos esta gestión con la frente en alto (…) dejamos huella en una forma de hacer gestión”, sostuvo.

Sin embargo, su gestión fue cuestionada por el experto en gobernanza y exsubalcalde Jimmy Osorio, quien consideró que la administración estuvo marcada por la improvisación y el uso constante de campañas comunicacionales.

“Ha sido una gestión plagada de slogans”, afirmó Osorio, al señalar que el plan de gobierno inicial que calificó como estructurado no se ejecutó como estaba previsto. Según su evaluación, la administración cambió de rumbo en varias ocasiones y reemplazó equipos técnicos, lo que derivó en decisiones poco consistentes.

El exsubalcalde también cuestionó la falta de continuidad en proyectos y la ejecución de obras que, a su criterio, evidenciaron improvisación, lo que dijo fue percibido por la ciudadanía.

Pese a las críticas, Osorio reconoció avances en el ámbito cultural, destacando el impulso a actividades tradicionales como ferias y festividades, aunque remarcó que estos logros no resolvieron problemas estructurales de la ciudad, como infraestructura, salud o mantenimiento vial.

La gestión de Arias concluirá oficialmente con la posesión del alcalde electo, César Dockweiler, quien asumirá funciones el lunes y ya anunció auditorías y evaluaciones sobre la administración saliente.

Así, el cierre de este ciclo municipal se da en medio de visiones contrapuestas: por un lado, la defensa de una gestión que reivindica obras y valores institucionales, y por otro, cuestionamientos sobre planificación, ejecución y resultados.