La Paz y El Alto continúan cercadas mientras aumentan las protestas y se prepara un corredor humanitario.

Las protestas y bloqueos de carreteras en Bolivia cumplen casi tres semanas y ya afectan a seis de los nueve departamentos del país. La Paz sigue siendo el epicentro de la crisis, con rutas cortadas, desabastecimiento y restricciones en el tránsito hacia la sede de Gobierno y El Alto.

Según reportes actualizados hasta la noche del martes, el número de puntos de bloqueo subió de 32 en la mañana a 47 durante la jornada. Las movilizaciones son impulsadas principalmente por sectores afines a la Central Obrera Boliviana (COB), campesinos, interculturales y grupos evistas que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.

En el departamento de La Paz se registran al menos 17 bloqueos, varios de ellos en rutas estratégicas como Desaguadero, que conecta Bolivia con Perú, además de las carreteras hacia Oruro, Cotapata y Caranavi. También persisten cortes en sectores como Palos Blancos, La Cumbre, Río Seco, Achica Arriba, Colquiri y Villa Remedios.

La situación ha dejado prácticamente cercadas a las ciudades de La Paz y El Alto, donde se reporta escasez de alimentos, combustible y dificultades para el transporte de productos esenciales. Ante este panorama, algunos alimentos perecederos comenzaron a ser enviados por vía aérea desde otros departamentos.

En Oruro, los bloqueos ascienden a 12, concentrados principalmente en el sector de Ocotavi y en rutas que unen ese departamento con La Paz.

Cochabamba también enfrenta problemas de transitabilidad, especialmente en las rutas hacia el occidente y el oriente del país. Los principales puntos de conflicto se encuentran en Vinto, Pongo, Sacaba, Punata y Chimoré.

En Potosí se mantienen tres bloqueos activos en el cruce Turuchipa, la entrada de Ocuri y Challamayu. Mientras tanto, en Santa Cruz se reportan protestas en San Julián y Yapacaní, afectando las carreteras hacia Trinidad y Cochabamba.

Chuquisaca registra un único bloqueo en el puente de Muyuriqui, en Camargo.

En medio de la crisis, la Policía Boliviana anunció que en las próximas horas se habilitará un “corredor humanitario” para permitir el ingreso de alimentos, combustible, medicamentos y oxígeno a La Paz y El Alto.

“El cordón humanitario lo vamos a realizar en las próximas horas, pero vamos a anunciar a la población y exhortar a la sociedad a colaborar”, informó el comandante general de la Policía Boliviana, Mirko Sokol.